作者
Jerónimo Sáiz Ruiz,J Gibert,Miguel Fraile,Julio Bobes,J Vallejo,C Iglesias,V. Iriarte
摘要
Bupropión: Efi cacia y seguridad en el tratamiento de la depresión INTRODUCCIÓN Se considera que los trastornos depresivos, en cualquiera de sus formas clínicas, se encuentran entre las patologías psiquiátricas más frecuentes.En un estudio realizado en el año 2004, Waraich et al. señalaron que la prevalencia anual del trastorno depresivo mayor (TDM) era del 4,1% y estimaron que un 6,7% de la población presentará, en algún momento de su vida, uno o más episodios depresivos 1 .Esta prevalencia coincide con los datos del European Study of the Epidemiology of Mental Disorders (ESEMeD) Project (2004) realizado en 21.425 personas de seis países europeos, estudio que estimó una prevalencia anual del trastorno depresivo en adultos de un 4% y una prevalencia de depresión cercana al 13% a lo largo de la vida 2 .Sin embargo, otros estudios dan cifras de prevalencia del TDM mucho más elevadas y que se acercan al 20% en hombres y al 30% en mujeres a lo largo de la vida 3 .Si nos referimos a estudios realizados en nuestro país, los primeros resultados del análisis del estudio ESEMeD en España, con una muestra de 5.473 personas y realizada en el marco de la encuesta europea entre 2001 y 2002, revelaron que el trastorno mental más prevalente en la población es el episodio depresivo mayor 4 , observándose un 10,5% de prevalencia-vida (en algún momento de su vida) y un 3,9% de prevalencia-año (en el último año) 5 .Según el Anuario Estadístico de la Encuesta Nacional de Salud de España (Instituto Nacional de Estadística) publicado en 2007, y con datos correspondientes al año 2003, el 4,56% de la población padece un trastorno depresivo crónico, siendo éste el séptimo diagnóstico en frecuencia, sólo por detrás de enfermedades relacionadas con el aparato cardiovascular y el aparato respiratorio 6 .La prevalencia-año de la depresión aumenta con la edad: entre 1,14% en menores de 34 años y 10,34% en personas entre 65 y 74 años de edad; es elevada en el grupo entre 55 y 64 años de edad (9,35%), aunque en el grupo de mayores de 75 años de edad disminuye ligera-mente (9,23%), lo cual es un hecho a tener en cuenta en los países desarrollados (Tabla 1) 6 .El DSM-IV-TR establece como criterios diagnósticos de TDM síntomas tales como el estado de ánimo depresivo, la tristeza, la sensación de vacío o irritabilidad, los cambios del peso corporal (pérdida o aumento), la modificación del apetito, el insomnio o hipersomnia, la agitación o el enlentecimiento psicomotor, los sentimientos de inutilidad o de culpa y la disminución de la capacidad de concentración, entre otros 7 .La Clasificación Internacional de Enfermedades, en su versión 10 (ICD-10), define el TDM como la presencia mantenida de una disminución del estado de ánimo, una reducción de la energía y un cansancio marcado posterior a pequeños esfuerzos, frecuentemente asociado a trastornos del sueño y del apetito; una reducción en la capacidad de experimentar placer e interés y la dificultad de concentración.El episodio puede ser considerado según su gravedad (leve, moderado o grave), con o sin síntomas psicóticos, en función del número y tipos de síntomas que se presenten en un individuo, o bien por la intensidad y frecuencia de éstos.El TDM puede manifestarse por un episodio único o episodios recurrentes 8 .Para realizar el diagnóstico de TDM, los diferentes síntomas deben estar presentes en número suficiente (el DSM-IV-TR contempla un mínimo de cinco de los nueve síntomas descritos) y al menos durante dos semanas.Sin embargo se admiten períodos más cortos en casos de inicio inusualmente rápido o grave 7 .Desde el punto de vista fisiopatológico, los trastornos afectivos son una enfermedad biológicamente heterogénea en donde, entre otras, se han descrito alteraciones en los sistemas de neurotransmisión relacionados con la serotonina (5-HT), noradrenalina (NA) y dopamina (DA).La hipótesis monoaminérgica de la depresión surgió poco después de la aparición de los primeros fármacos antidepresivos, los tricí-Actas Esp Psiquiatr 2011;39(Supl.1):1-25 Tabla 2 Interacción de fármacos con Bupropión Inhibidores de CYP2B6 (disminuyen niveles plasmáticos de bupropión)Antiagregantes plaquetarios Clopidogrel, Ticlopidina Inductores de CYP2B6 (incrementan niveles plasmáticos de bupropión)